WOJTEK
Empecé a meditar en 1983. No por búsqueda espiritual — por necesidad. Cuarenta años después sigo practicando, sigo estudiando y sigo enseñando. Lo que cambió es la claridad sobre qué funciona y qué no.
Soy polaco e italiano, radicado en México desde hace más de treinta años. Mi formación de base es en lingüística y filología — lo que significa que pienso en términos de sistemas, estructuras y precisión del lenguaje. Eso influyó directamente en cómo entiendo y enseño la meditación: como una mecánica que puede describirse con exactitud, no como una experiencia que se intuye.
